(Juan Fco. Silva – 05 de agosto de 2026)
En Isla de Maipo, el Concejo Municipal ha consolidado en apenas dos años una
imagen de mayoría alineada con la gestión municipal, aprobando decenas de
proyectos de mejoramiento urbano, plazas y luminarias, pero acumulando críticas
por su manejo lento de los problemas de la Corporación Municipal de Educación y
Salud.
Desde 2024, el órgano colegiado —presidido por el alcalde Juan Pablo Olave
Cambara y conformado por los concejales Jorge Alfaro, Maximiliano Genskowski,
Verónica Vargas Alfaro y Miguel Olave— ha avalado planes de sendas
multipropósito, plazas barriales, mejoramiento de espacios públicos y cientos de
luminarias en sectores urbanos y rurales. Estas iniciativas, visibles para la
ciudadanía, han generado una percepción de comuna en “mantenimiento y
modernización”, pero han dejado en segundo plano denuncias más profundas
sobre salud, educación y finanzas.
“El Concejo es muy rápido cuando se trata de firmar convenios para plazas o
ciclovías, pero cuando se habla de revisar contratos de salud o deuda con
proveedores, se vuelve diplomático y lento”, afirma, en condición de anonimato, un
representante de funcionarios de la Clínica Maitenes. “Las fotos quedan, pero las
deudas y la inestabilidad laboral siguen sin calendario claro de solución”.
Entre 2024 y 2025, la Corporación de Educación y Salud de Isla de Maipo
acumuló 969 reclamos por pagos no oportunos en Mercado Público, lo que la
posicionó entre las entidades públicas más morosas del país en ese periodo.
Paralelamente, trabajadores de salud han denunciado contratos firmados fuera de
plazo legal, reducciones de jornada sin motivos claros y clima de incertidumbre
que ha derivado en movilizaciones y estados de alerta.
En respuesta, un concejal oficialista consultado para esta nota señala que el
Concejo ha buscado un equilibrio entre inversión y control. “No se puede negar
que hemos avanzado en infraestructura, pero también hemos aprobado acuerdos
para revisar la gestión de la Corporación, pedir informes y trabajar con sindicatos”,
dice. “La limitación es que cambiar décadas de problemas no se hace en una sola
sesión”.
En la vereda opuesta, un concejal de oposición considera que el Consejo ha sido
más “cómplice” que contrapeso. “El Concejo tiene el poder para exigir planes de
pago, auditorías y cambios en la forma de contratar, pero esos acuerdos se
quedan en la declaración de intenciones”, comenta. “El resultado es que la
ciudadanía ve plazas nuevas, pero sigue pagando la cuenta en salud y
educación”.
Signo Escarlata, documentar para entender mejor.
Juan Fco. Silva
