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DIRIGENCIA EN TIEMPOS DE “EMERGENCIA”

COLUMNA DE OPINIÓN

26 de mayo de 2026

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Por Arli Yáñez Orellana

Dirigenta Asociación Funcionarios Dirección de Vialidad – MOP ANFAVIAL BIOBIO

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El regreso de ideas populistas a marcar en las mentes ciudadanas, declaran en forma solapada y a viva voz que los derechos laborales no es una conquista colectiva que ha mejorado la vida de las personas y sobre todo las familias, sino una sugerencia más bien romántica que se puede ignorar sin vacilación, si los números de la macroeconomía y microeconomía no sonríen como los poderosos desean. Bajo el lema de la ley del crecimiento económico y la eficiencia del estado, el gobierno ha desplegado una alfombra roja para que el gremialismo más nefasto tenga los espacios suficientes para desplegar el conformismo y así dictar pautas en la disminución de los ambientes laborales. La polémica y comentada rebaja del 3% ordenada por el Ministerio de Hacienda junto con la idea plasmada de “achicar el estado”, contenidas claramente en su oficios y circulares, con instrucciones de no permanencia de cupos laborales, las acciones gremialistas ya no se centrarían en negociar condiciones, sino que tratarían de dialogar de cómo administrar la precariedad, mientras que el trabajador y trabajadora observa el espectáculo de la galería de la incertidumbre. La tensión gubernamental y la mirada de este nuevo sector político pareciera que anhelaran que las asociaciones gremiales dejen de ser cuerpos intermedios, convirtiéndolas en cajas de resonancia de los distintos ministerios y organismos fiscales, en riesgo de ser cómplices en el debilitamiento del dialogo y de la capacidad de huelga bajo el pretexto de mantener el orden. Aun podemos ver espíritu de lucha, de trabajo y de empatía en nuestras dirigentas y dirigentes, pero la línea es muy delgada para caer en metamorfosis gremiales bajo una ideología oscura, donde la defensa de los derechos conquistados hace décadas atrás, parece ser un estorbo burocrático que interfiere con la visión de un chile en crecimiento y emergencia. Las asociaciones gremiales ahora más que nunca deben ser el contrapeso necesario para una democracia sana dentro del escenario actual, donde se escuchan discursos de hacer gobierno meramente por decretos, no deben transformarse en el brazo armado de un proyecto político, que ve en la dignidad laboral un costo hundido, donde el resultado no será un país más productivo sino una sociedad fracturada.